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Caso DITAP Vivero: de la libreta al punto de venta

Jhonatan MatiasFundador de DITAP4 min de lectura

En cortoDITAP Vivero reemplazó los cuadernos de un vivero real por un punto de venta que se usa desde el teléfono en el mesón: cada venta, cada movimiento de stock y la caja del día quedan en un solo sistema. Está en producción, con una clienta piloto vendiendo todos los días, no es una maqueta ni una demo comercial.

Antes de DITAP Vivero, el control de un vivero real era una libreta, una calculadora y la memoria de quien atendía. Funcionaba, hasta que dejaba de funcionar: alguien vendía la última unidad de algo que "todavía quedaba" según la libreta, o nadie recordaba cuánto había costado reponer una planta hacía tres semanas.

De la libreta al mesón

El vivero que hoy usa DITAP Vivero es un negocio real, atendido por su dueña, que no es una persona técnica. Ese detalle importa más de lo que parece: el sistema no se diseñó para un administrador de sistemas, se diseñó para alguien que necesita cobrar rápido, con un cliente esperando al frente, y saber al final del día cuánto entró y cuánto queda en stock.

AntesDespués
Cuadernos y una calculadora para cobrarPunto de venta en el mesón, también desde el teléfono
El stock se sabía "más o menos"Cada movimiento de stock queda registrado, nadie lo edita a mano
Boleta manual para lo que no era una ventaVale de entrega, separado de la boleta, para salidas sin cobro
Identificar una planta dependía de preguntarle a alguienIdentificación de plantas por foto, con nombre científico sugerido

Qué se construyó

El sistema cubre lo que un negocio con mesón necesita todos los días, no un catálogo de funciones que nadie usa:

  • Punto de venta rápido, pensado para cobrar con un cliente esperando, no para llenar formularios.
  • Movimientos de stock con trazabilidad: cada entrada y salida queda registrada por el sistema, nunca escrita a mano sobre el número anterior.
  • Vale de entrega, aparte de la boleta, para cuando algo sale del local sin ser una venta (una reposición, un reemplazo de garantía).
  • Identificación de plantas por foto, con nombre científico sugerido, para que quien atiende no dependa de memorizar cada especie del catálogo.
  • Permisos por rol, para que cada persona del equipo vea y haga sólo lo que le corresponde.

Cómo se puso en marcha

El cambio no se hizo de un día para otro ni exigió cerrar el local. Primero se cargó el catálogo de productos y el stock inicial junto al equipo del vivero, contando lo que había físicamente en bodega y en el mesón. Después, el equipo empezó a vender con el sistema acompañado los primeros días, con la libreta todavía a mano por si algo fallaba. A las pocas semanas, la libreta dejó de usarse porque ya no hacía falta: el sistema respondía más rápido que anotar a mano y, a diferencia del cuaderno, nadie tenía que sumar nada al final del día.

Ese orden (catálogo primero, acompañamiento después, libreta como respaldo hasta que sobra) es el mismo que se sigue con cualquier negocio nuevo que adopta DITAP Vivero, no un proceso especial que se hizo sólo para el caso piloto.

Por qué importa que sea real

Es fácil mostrar una maqueta bonita en una reunión de ventas. Lo que hace distinto a este caso es que no hay nada que mostrar que no esté funcionando de verdad: la clienta piloto abre caja en la mañana, vende durante el día y cierra caja en la noche con el mismo sistema, sin una versión "de prueba" aparte de la que usa a diario.

Esa es también la razón por la que DITAP Vivero se ofrece como servicio dentro de Ditap Negocios: no es un producto que se construyó en el aire y después buscó un cliente, es un sistema que se construyó resolviendo un problema real, con una clienta real, y que después se ofrece a otros negocios con el mismo problema.

Para quién más sirve

El problema que resuelve DITAP Vivero (mesón, stock físico, caja que se descuadra si no queda registrada al momento) no es exclusivo de los viveros. Se repite en:

  • Ferreterías con mesón y bodega.
  • Distribuidoras chicas que despachan y venden al mostrador.
  • Talleres con repuestos que hoy se controlan por planilla o memoria.

Lo que sigue

El sistema está en producción y cuesta $49.000 al mes por local, con un plan superior de $99.000 para negocios que necesitan más reportes o más usuarios. No hay instalación aparte ni curva larga: se sube el catálogo, se carga el stock inicial junto al equipo, y se empieza a vender desde el primer día. Si tu negocio se parece más al vivero que a una oficina, el diagnóstico de procesos es un buen primer paso para confirmar si el sistema calza tal cual o si hace falta ajustar algo antes.

Preguntas frecuentes

¿Es un sistema real o una demo?
Real: está en producción, con una clienta piloto que vende, cobra y controla stock con él todos los días, no una maqueta para mostrar en una reunión.
¿Sirve para otro rubro además de viveros?
Sí. Nació para un vivero, pero el problema que resuelve (mesón, stock físico, caja diaria) es el mismo en una ferretería, una distribuidora chica o un taller.
¿Cuánto cuesta?
$49.000 al mes por local, con un plan superior de $99.000 para más reportes y usuarios.
¿Qué pasa si entrego algo sin cobrar, como una planta de reposición?
Existe un vale de entrega, separado de la boleta, para salidas que no son venta: queda registrado igual, sin mezclarse con la caja del día.

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